
El Triángulo de la Innovación
En un mundo en constante evolución, la innovación se ha convertido en un imperativo para la sostenibilidad y crecimiento de cualquier organización. Para navegar en esta era de transformación, es esencial manejar adecuadamente los tres pilares que hacen posible la innovación significativa y relevante, tanto para la persona, como para el mercado o la sociedad.

- Propuesta de Valor: el qué de la innovación. La propuesta de valor es la promesa que la organización hace a sus clientes y usuarios acerca de qué va a obtener al vivir la experiencia de interactuar con ella y consumir sus productos y/o servicios. Es fundamental comprender a fondo las necesidades y deseos del mercado para que la promesa hecha resuene en los clientes al generar un impacto positivo en ellos, y proporcione una valor distintivo que diferencie a la organización en su sector.
- Forma de Pensar: el “para qué” y el “cómo” de la innovación. La mentalidad en el ser humano es un constructo complejo que abarca la cognición, las creencias, los valores y las actitudes. La persona utiliza sus pensamientos para procesar e interpretar su entorno logrando identificar por qué hace algo, para luego tomar las decisiones que le definen el cómo lograr lo que quiere. Las organizaciones, como sistema vivo, tienen un pensamiento colectivo que proviene del comportamiento de sus integrantes en su cultura organizacional.
- TecnoInteligencia: la tecnología, como parte importante de la arquitectura organizacional, es el gran catalizador que no solo da materialidad a la creatividad, sino que amplifica su alcance y potencial. Cuando se aplica con inteligencia permite transformar sueños e ideas abstractas en soluciones tangibles que pueden cambiar la forma en que vivimos y trabajamos.
Cuando la creatividad, que surge de la interacción entre la forma de pensar y la propuesta de valor, se combina con la adaptabilidad que resulta de la interacción entre la forma de pensar y la tecnología, se genera un entorno propicio para aplicar la tecnología en la implementación de determinados cambios concretos a realizar. Sólo hay innovación cuando la creatividad se materializa y, sólo tiene sentido, cuando sirve para dar soporte a la propuesta de valor renovada.
Al usar el modelo, es posible darse cuenta de que la forma de pensar es el núcleo de cualquier estrategia de innovación, porque guía la generación de ideas originales que permitan enriquecer disruptivamente la propuesta de valor y, al mismo tiempo, permite comprender suficientemente la tecnología para identificar cómo utilizarla adecuadamente en la construcción y mantenimiento de una plataforma que permita la entrega de la promesa hecha al cliente.
Examinemos a continuación cómo algunas organizaciones reconocidas han logrado innovar y transformar sus industrias. Al hacerlo aplicando el modelo, podemos ver cómo funcionan en la vida real cada uno de sus pilares.
- NETFLIX. Innovó creativamente en su propuesta de valor al ofrecer, al consumidor de películas en casa, un servicio accesible, cómodo y de calidad que no existía. Para cumplir con esta promesa, la organización tuvo que adoptar una mentalidad abierta que le permitió concebir la idea, para luego resolver una gran cantidad de obstáculos técnicos de la época y en definitiva desarrollar la plataforma que hoy conocemos.
- UBER. Rompió con el modelo tradicional de uso de taxis al ofrecer un servicio de transporte más valioso para los pasajeros. Sus líderes organizacionales, luego de abrir su mente, pudieron concebir y diseñar el nuevo servicio. Luego, se enfocaron en desarrollar la plataforma tecnológica necesaria donde el celular, la conectividad múltiple y el manejo del streaming jugaron un papel clave.
- AMAZON. Comenzó como una librería en línea con precios competitivos y entrega rápida. Al reconocer que su verdadero negocio era el comercio minorista, Amazon expandió continuamente su catálogo, apoyándose en una plataforma tecnológica estable en constante evolución. El éxito logrado los llevó a diversificar, por ejemplo, convirtieron su plataforma tecnológica en la oferta de servicios que conocemos como AWS y, emprendieron nuevos negocios, como es el caso de Prime Video, que hoy compite con Netflix.
La innovación es un proceso holístico que requiere de una mentalidad ágil y abierta capaz de generar una visión clara del valor que se quiere crear, y de la habilidad de saber aprovechar las herramientas tecnológicas disponibles para entregar ese valor. Al trabajar simultáneamente estos tres pilares podemos construir un futuro más brillante y lleno de posibilidades. Sin embargo, su implementación presenta tanto desafíos como oportunidades.
5 Desafíos por superar
- Equilibrio entre los pilares. Lograr un equilibrio y alineación adecuada entre los tres pilares puede ser complejo, especialmente en empresas con muchas personas y recursos limitados.
- Resistencia al cambio. Las personas pueden ser reacias a adoptar nuevas formas de pensar, especialmente si la gente está acostumbrada a operar de manera tradicional y no hay agentes de cambio activos.
- Propuesta de valor atractiva. Identificar y definir una propuesta de valor única que seduzca a los clientes deseados no es fácil, ni lo habitual en las organizaciones.
- Acceso a la tecnología. No todas las organizaciones tienen el mismo acceso a las tecnologías más recientes, lo que puede limitar las capacidades de innovación. Además, asimilar las nuevas tecnologías puede tomarles un tiempo considerable.
- Preparación del personal. Para innovar, se requiere de la participación de personas con formación integral, es decir, bien preparadas en lo técnico y en lo personal. Sabemos que la educación actual genera personas con mucha preparación en habilidades técnicas pero baja preparación en habilidades humanas o soft.
5 Oportunidades por aprovechar
- Foco en el cliente. Usar el modelo garantiza la alineación de la organización con su propuesta de valor.
- Enfoque simple y claro. Los 3 pilares y sus relaciones son conceptos fáciles de comprender por cualquier persona, independientemente de su formación técnica.
- Cultura creativa. El modelo facilita la coordinación efectiva de los esfuerzos de muchas personas, pudiendo impulsar así una cultura de innovación que estimule la generación de nuevas ideas de manera colaborativa y continua.
- Mejor competitividad. La innovación basada en este modelo puede ayudar a las organizaciones a diferenciarse rápidamente de sus competidores y a ganar así una ventaja competitiva.
- Mayor agilidad. Al gestionar adecuadamente los tres pilares, las organizaciones pueden responder más rápidamente a los cambios del mercado.